Año 2 • Nº 15
Diciembre 2004
..Adviento: La esperanza que libera
La palabra adviento nos sitúa ante un campo de enorme riqueza semántica e histórica. "Advenire", "adventus" nos hablan de venida, de retorno. En la antigüedad pagana se vivía el adventus como un retorno de los dioses al templo; y, más tarde, como la "venida del emperador a la ciudad". Los cristianos, como hicieron con otras muchas tradiciones antiguas, lo asimilaron pronto a su particular forma de esperar a Dios. Pero inmediatamente completaron esta espera con el encuentro y, programáticamente, con un tiempo fuerte de preparación. Ya a finales del siglo V en las Galias y en España se implantó la costumbre, por reminiscencia de la cuaresma, de esperar la Navidad con una "cuaresma de invierno" que llamaban "cuaresma de San Martín" (por comenzar el 15 de noviembre, fiesta de San Martín).Tanto es así que, a partir del siglo VII, el adviento se impone como un gran "tiempo de espera" previo a la Navidad.

Las cuatro semanas de adviento se abren con el grito profético de Juan Bautista ("preparad los caminos del Señor") y se cierran con el grito apocalíptico ("ven, Señor, Jesús") con el que se cierra el Nuevo Testamento. Entre ambos gritos, o si se prefiere, entre la Navidad y la Segunda Venida acontecen los tres grandes encuentros que constituyen lo trascendente de la espiritualidad cristiana y que responden, a su vez, a las tres venidas de Dios que se esperan en la historia: la venida en la Navidad y la Segunda Venida, que abren y cierran respectivamente la historia cristiana, y la venida a Nosotros que da sentido a las otras dos.
..Esperando a alguien que ya está a nuestro lado

Los cristianos llamamos Adviento a ese espacio litúrgico que precede a la Navidad. Es un tiempo especialmente breve: cuatro semanas, cargadas de espiritualidad, donde la mística del encuentro corona el esfuerzo de un camino transitado lleno de esperanza.

Aunque la venida de Jesús y nuestra correspondiente acogida, no son exclusivas de adviento, hay sin embargo en él, algo que ha forzado a la experiencia cristiana a mirarlo como un tiempo particularmente tenso y paradójico. La antigua leyenda del vigía que, oteando cada día sobre las almenas del castillo, envejece esperando la llegada de Dios, es especialmente ilustrativa. Al final de sus días, cansada ya la vista de tanta espera, el buen viejo cae en la cuenta de que el Dios que estaba esperando, ya estaba a su lado desde el momento mismo en que se había puesto a esperarlo… Adviento recrea, pues, la paradójica situación de quien se pone a esperar a alguien que ya está a su lado.

Hablamos de la venida en la Navidad y de la Segunda Venida. Las dos; se encaminan hacia la tercera y más definitiva, la venida de Dios a nosotros. Sigue siendo una venida paradójica, pues el Dios que viene, ya está previamente en y con nosotros, "más íntimo que nuestra misma intimidad", como dice San Agustín.

La humanidad siempre espera "la llegada de Dios". Algunas veces al Dios verdadero y otras a "algún sustituto"

En la parábola de los talentos, en el buen samaritano se ofrece otra forma de esperar a Dios, que tiene más que ver con la realidad que con la quimera, con el movimiento más que con la quietud, más con la acción o re-acción que con la evasión y el equilibrio, más con la esperanza, que con la simple espera. Se trata de una forma de esperar con Esperanza que libera, pues se desea tan ardientemente lo que se espera que todo incita a provocar su llegada. Sobre el deseo ardiente y la provocación se levanta esta forma de esperar que libera.

La experiencia cristiana, entre la Navidad y la Segunda Venida, se descubre a sí misma, esperando a Dios en el "seguimiento de Jesús de Nazaret".

Por este camino de Jesús, ha llegado y sigue llegando mayormente el Dios verdadero. Como en la vida propia de Jesús, es una forma de esperar liberadora e inculturada, y afecta a los tres planos más determinantes de la vida humana: al teologal o trascendente, para derribar las fronteras entre lo sagrado y lo profano y deshacer toda discriminación por motivos religiosos; al sociopolítico, para abrir brecha en los ciegos muros que discriminan y anular toda marginación por motivos raciales y culturales; y socioeconómica, para romper los cerrojos que excluyen de las fuentes materiales de la vida y abrir la tierra a la compasión y convivencia de todos los hijos de Dios.

El Adviento, desde la entraña misma del evangelio, grita por la liberación de todas las esclavitudes y por la inclusión de toda la humanidad y de la misma tierra en la vigilante espera de la venida de Dios. El apóstol Pedro nos invita en el adviento a "dar razón de nuestra esperanza" (1 pe 3,15-16).

Rogelio López
ral1960@hotmail.com

En este tiempo tan especial para los cristianos, como es el Adviento, la propuesta del Foro Compartido nos invita a reflexionar y a compartir inquietudes sobre la "Esperanza que libera". Invitamos a todos los que sientan la inquietud de participar con nosotros de este momento de espera, lo hagan con la libertad de expresar sus sentimientos. El ISCA, San Pablo y el portal: Paracatequistas.com, les proponen reflexionar y responder una pregunta.
El invitado de este mes, es el portal: Buenasnuevas.com.

 

Todos los que compartimos día a día la tarea de "Comunicar la Buena Nueva" a través del Instituto Superior de Catequesis (ISCA), estamos trabajando intensamente en la planificación del próximo año. En el 2005, queremos llegar a muchos más hermanos y para eso estamos elaborando propuestas nuevas y mejorando las que ya existen. Los cursos seguirán siendo el pilar fundamental de la Institución, pero también continuaremos con el Foro Compartido, el Aula Abierta, y otras nuevas alternativas para acercar las distancias entre ustedes y los que estamos de este lado.
 
A"Comunicándonos" es nuestro Boletín quincenal, que llega a más de mil responsables de áreas catequísticas nacionales y de Latinoamérica. A través del mismo, queremos ejercer nuestra tarea de "comunicar" la catequesis, porque si bien la tarea del ISCA es la formación de Formadores, no perdemos la visión de que somos fundamentalmente CATEQUISTAS.
Respondiendo a esta línea, seguiremos de cerca el ENAC 2005, y también estaremos atentos a los tiempos que vivimos, reflexionando, como en este último, sobre el Adviento y la "Esperanza que libera"
 

www.isca.org.ar

 
Sede Central
Rector: P. José Luis Quijano
Venezuela 4145
CP 1211 • Buenos Aires
Tel/Fax: (011) 4512-3868
rector@isca.org.ar
www.isca.org.ar

 
Web
www.isca.org.ar

Si tiene dificultades navegando este sitio o utilizando nuestros servicios contáctese con: ayudaenlinea@isca.org.ar