Año 2 • Nº 16
Diciembre 2004
..El "espíritu navideño"
Algunos sociólogos, basados en el movimiento comercial que existe en esta época, se empeñan en afirmar que no se puede hablar de "un espíritu navideño". La respuesta a esta afirmación está en cada uno de nosotros y en nuestra manera de vivir el tiempo de Navidad.

Las preguntas podrían ser: ¿El consumismo de esta época; deja de lado el sentido de ofrenda...? ¿El perdón, la reflexión y la esperanza, se sientan en la mesa de nuestra Nochebuena... ?

Alguien podría afirmar que la pérdida del espíritu navideño es la mejor muestra del abandono de los valores tradicionales. Si embargo otros, sostienen que los valores que dan sentido a la Navidad se conservan intactos, y lo que ha cambiado es la forma de vivir y sentir las fiestas navideñas.

En su origen; el "espíritu navideño" representaba la alegría por el nacimiento del redentor de los pecados. Con el paso de los siglos, los hombres nos encargamos de "adornarlo" con cuestiones mundanas que nada tienen que ver con el nacimiento de Jesús. Desde un principio, se pretendió hacer partícipes a todos, de la alegría por el nacimiento del dogma más sagrado de la religión cristiana... ¿hoy sigue siendo así...?
..La Navidad nos invita a caminar en la esperanza

La Navidad es una fiesta cristiana, donde se conmemora el nacimiento de Dios; que se hace hombre en la persona de Jesús. Este es un hecho central de la fe cristiana; es el origen del cristianismo. La "originalidad" de nuestra religión, consiste justamente en esto; en que Dios, trascendiendo el ámbito de su Divinidad, se encarnó y se metió en el mundo de los hombres.

Cuando los cristianos tenemos que explicarlo, decimos que la Encarnación es una manifestación del infinito amor de Dios, hecha a cada uno de nosotros.

Tomó la iniciativa de venir para compartir y ayudarnos a promover todas nuestras capacidades, dones y talentos; construyendo el bien común, convirtiendo su venida en una fiesta de esperanza y gozo de la salvación.

La cultura actual; pragmática, eficientista, y a veces, materialista hasta el extremo, reduce casi a un mínimo el nivel de esperanza de los hombres.

La esperanza es siempre proporcionada a la dimensión de trascendencia que le demos a la vida. Para los cristianos, la Navidad es una fiesta de esperanza, porque nos está marcando que la vida de los hombres no termina con la muerte, sino que tiene un grado de trascendencia tan grande, que llega a la eternidad. Cada día tengo la oportunidad de volver a nacer, de volver a comenzar, de dar un nuevo paso para avanzar.

Recordemos que Jesús nace en un momento oscuro de la historia: Su pueblo estaba bajo el dominio del imperio. En su época se mataban inocentes y sin embargo, igual que hoy, El traía la paz y la esperanza de que la felicidad era posible. Frente a las dificultades que se nos presentan, la familia de Nazaret nos invita a seguir caminando, porque Dios Padre, nunca nos abandona.

El nacimiento del niño Jesús nos recuerda que Dios mismo salió a buscarnos; salió a nuestro encuentro y quiso hablarnos, como lo hace un Padre que sabe que sus hijos lo buscan.

Así como a los cristianos, "este tiempo" nos invita a "caminar en la esperanza", brindándonos con intenso amor a los demás, sería bueno que también esta fiesta pueda ser aceptada por quienes no creen; como un llamado a incentivar todas aquellas motivaciones que nos hacen vivir con más esperanza, renovando otras actitudes ante la vida, para que den vida.

Dios quiera que esta Navidad sea el comienzo de un cambio positivo para todos y que la paz que nos trajo el mismo Jesús al mundo, llene nuestros corazones y nos permita hacernos cargo de nuestras responsabilidades, teniendo siempre, como eje fundamental, la esperanza que nos invita a caminar y nos libera.

Rogelio López
ral1960@hotmail.com

NO PUEDE HABER TRISTEZA CUANDO NACE LA VIDA
" Este año en el festejo de la Navidad, al intentar recrear las imágenes del nacimiento, busquemos en esa atmósfera sagrada los orígenes más profundos de nuestra fe, entonces, frente al pesebre realicemos, esta confesión: En este niño está la persona del hijo eterno del Padre.
Padre José Luis Quijano
rector@isca.org.ar

 
La siguiente propuesta se desarrollará, como siempre, a través de la modalidad a distancia:
•• El sujeto de la Catequesis en la cultura comunicacional
Un estudio antropológico que, a través de un enfoque interdisciplinario, se propone conocer al sujeto de la Catequesis inserto en la cultura
•• Catequética Fundamental: un saber al servicio del ministerio catequístico.
•• El Catequista en el entramado orgánico de las funciones eclesiales: una nueva lectura del Directorio General para la Catequesis.
•• El saber hacer del Catequista de Niños.
•• Curso de Agentes Multiplicadores
Durante el próximo año se implementará esta nueva propuesta que, en sintonía con el ENAC 2005, buscará promover la reflexión en torno a la persona del catequista.
* Los cursos se iniciarán el 15 de abril de 2005. Están abiertas las inscripciones.
 

Durante estos días, en el Foro Compartido, seguimos reflexionando sobre el adviento y la esperanza de una nueva Navidad.
Esa esperanza que libera y nos mantiene vivos, es la que también nos impulsa a seguir trabajando en forma articulada por nuestra catequesis.
Aquellos que sientan la inquietud de participar con nosotros de este momento de espera, lo pueden hacer con la libertad de expresar sus sentimientos. El ISCA, San Pablo y el portal: Paracatequistas.com, nos proponen reflexionar y responder una pregunta. También tenemos un invitado, que comparte con nosotros el tema del mes. En este caso, es el portal: www.buenasnuevas.com
Es importante destacar, que durante el verano, esta propuesta continuará. En enero el tema será: "El tiempo libre del catequista", en febrero: "El equipo de catequesis" y en marzo; la "Planificación del catequista"

 
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