Año 3 • Nº 38

Diciembre 2005
..Tiempo de esperanza








¡Qué bueno! ¡Ya estamos terminando el año y comienzan las vacaciones!. Y justo, casi al final, comienza el tiempo de Adviento.


Todo parece amontonarse y muchas veces tenemos sentimientos mezclados. Es importante que no nos dejemos llevar por la vorágine y sepamos detenernos para poder elegir cómo queremos vivir éste último mes del año y cómo queremos prepararnos para celebrar la fiesta de la Navidad. El tiempo de Adviento nos regala esa posibilidad.

Adviento es tiempo de penitencia y conversión; de espera y de esperanza; de solidaridad y de unión. Es el tiempo que nos regala Jesús para prepararnos a celebrar sus tres venidas:

La primera venida en Belén,
la venida de hoy, de cada día, a nuestras vidas;
su última venida al final de los tiempos.

Año tras año, en este tiempo de preparación y espera, Juan el Bautista vuelve a decirnos como hace 2000 años: "Les traigo una Buena Noticia. El tiempo se ha cumplido. El Señor está cerca". Él, nos invita a planificar una Navidad diferente, donde seamos Servidores del Reino y medio para que, a través nuestro, Jesús, pueda nacer en los corazones de todos los hermanos.

Ojalá que en este Adviento, la luz de Jesús brille en nosotros, con el mismo resplandor que brilló en Juan, el precursor, para que podamos ser Faro que guíe el camino de nuestro prójimo.

Karina Petrasso

..Adviento: un tiempo para alegrarse con María

Muchas veces nos pasa, que por estar tan habituados a pronunciar la palabra "Adviento", tal vez no llegamos a captar la riqueza que encierra esa expresión.

Adviento quiere decir "venida"; pero: ¿quién es que viene?, ¿para qué y para quién viene?. A veces necesitamos volver una y otra vez sobre las verdades más conocidas: Viene Jesús, el Mesías, el Salvador. Por eso, "Adviento", es sinónimo de esperanza; no es la espera vana de un Dios sin rostro, sino la confianza concreta y cierta del regreso de Aquél, que ya nos ha visitado. Es una esperanza que estimula la vigilancia, virtud propia de este singular tiempo litúrgico. Vigilancia en la oración y en el dinamismo de la caridad concreta, consciente de que el Reino de Dios se acerca.

Esperamos a un Dios con rostro; con un rostro humano que es verdaderamente de Dios. Es el misterio esencial del cristianismo, el misterio de la Encarnación.

El amor a Dios no procede del hombre, es Dios quien nos ha amado primero y ha venido a buscarnos, a darnos su amor y su vida para salvarnos y vuelve una y otra vez, año tras año, con rostro de niño.

Podía haber venido con rostro de adulto, poder tenía para eso, como pudo ser concebido en el seno virginal de María Inmaculada. Pero no, quiso asumir nuestra existencia enteramente, igual a la nuestra, con la única salvedad del pecado. Llega a la tierra despojado de toda gloria divina y de toda posible gloria humana; es el inicio de una nueva era de la Humanidad. Dios ya tiene rostro humano y al mismo tiempo, hay un rostro humano que manifiesta el de Dios.

Adviento es tiempo para acompañar a Nuestra Madre y "ayudarla" a llevar el peso de Dios, el peso de Jesús hasta Belén. Es tiempo de confidencias con María; es tiempo de alegría junto a la madre del Salvador. Con Ella, aprendemos a llevar el peso de Dios, y de todo lo que eso significa; es lo que Dios ha querido poner sobre nuestros hombros. Con María comprendemos mejor que el yugo de Cristo es suave y la carga ligera: Él la lleva con nosotros.

Es preciso ver esto mismo, en el peso del trabajo, de las relaciones familiares, profesionales y sociales. El peso de Dios, que, al llevarlo con Él, resulta más liviano y gozoso. De este modo vivimos el espíritu de penitencia y purificación.

Adviento, también es tiempo para conversar con María. Ella es una mujer singular y sus hijos participan de todas las facetas de su belleza y de su gracia.

Precisamente para esto disponemos del tiempo de Adviento, para que podamos penetrar en esta verdad esencial del cristianismo cada año de nuevo.

 

Soy una religiosa de María Auxiliadora, que por 48 años he estado dando catequesis en todos los ámbitos: niños, adolescentes, adultos, docentes, madres, catequesis parroquial, etc. Mi experiencia respecto a este tema del Adviento y la Navidad, es que la gente tiene muy mezcladas las ideas y más bien vive lo folclórico de la Navidad, pero no su espíritu verdadero.

Pienso que habría que organizar clases de catequesis, apoyadas con todos los medios que hoy la tecnología ofrece y hacerlo en horarios en los que la propuesta pueda ser aceptada por las familias, por ejemplo de 21 a 22 o de 19 a 20, incluso ofrecer diversos horarios o, mejor aún, conversar con ellos acerca de los horarios que les resulten más cómodos, tanto sea para venir al templo, como para organizar encuentros en casas de familia que se presten rotativamente. Previamente haría una propaganda repartiendo cartillas, donde cuestionen la idea que se tiene y al mismo tiempo se motive a profundizar el tema, para vivirlo desde la fe. En muchos lugares, se puede también utilizar los medios de comunicación con programas breves, pero claros, orientados a toda clase de público. Creo que la intensidad de la "propaganda", puede ser importante porque se mira lo que se publicita. Siempre es importante tener en cuenta la realidad del lugar y de la gente. Nunca hay un patrón común para todos.

Importante; al menos desde lo que he visto con los jóvenes sobre todo, es "enganchar" el tema con el plan salvífico, para darle un sentido y una razón de ser y que no quede "colgado" como una fiesta más similar a los famosos "días" de la madre, del padre, de los novios,...etc.

Si se quiere tomar la novena de navidad, puede ser, pero "bajándola" a la gente, en el sentido del significado de las antífonas y su procedencia profética porque muchas veces nos atenemos a repetir la Palabra bíblica, sin darnos cuenta de que ciertas expresiones, hoy no dicen nada o se mal interpretan. La novena puede ser un excelente momento para catequizar, siempre y cuando sea menos ritualista y más cercana a la realidad de la gente que tenemos delante. Creo que pondría como objetivo central sólo algunas ideas o preguntas, por ejemplo:

¿porqué celebramos Navidad?
¿para qué celebramos Navidad?
¿qué es lo que más nos preocupa ante esta fiesta: la ropa a estrenar, las comidas que hay que preparar, las eternas peleas familiares por a quién lo toca este año poner la casa, los regalos que queremos hacer, lo que vamos a gastar en fuegos rtificiales...etc.?
¿es lo mismo Papá Noel que Jesús? ¿Quién le trae regalos a los niños? ¿Alguna vez les enseñamos que así como los reyes les llevaron dones al Niño Dios, ahora se hacen dones a los niños de parte de Jesús y no de Papá Noel?
O bien preguntarse por la preparación a la misa, la disposición interior para que la navidad tenga un sentido verdaderamente cristiano en la familia, el hacer una fiesta quizá más modesta, pero con mucho cariño, con reconciliaciones, con atender a algún o algunos pobres, con compartir y si vamos a gastar $ 1000, que al menos 250, sean para comprarle pan dulce y turrón a quien no va a tener nada, etc. Cada familia debería preguntarse como va a compartir la navidad con los más pobres y a qué necesidad va a acudir
¿tiene algo que ver Navidad con nuestra vida, o es sólo para comer cosas especiales y hacernos regalos?
¿cuál sería la mejor manera de festejar navidad en una familia cristiana?
¿qué lugar deberían ocupar los pobres en ese festejo?
¿qué gesto nos proponemos como familia cristiana para festejar la navidad?

Ojalá sirva. Quedo a disposición de ustedes.

Hna. Martha Maidana
elviram@speedy.com.ar

En el marco de una regionalización de la Propuesta formativa del ISCA, y con el objeto de abrirnos a Latinoamérica, ofrecemos una nueva sección a nuestros visitantes. Durante el 2005, el ISCA fue convocado a participar y también a ser parte organizativa de la SCALA, la RIIAL y el CELAM. Por esta misma razón, a partir de ahora, queremos compartir las informaciones sobre catequesis en América Latina, que se generan en esas instituciones.

 

Como política del Instituto Superior de Catequesis Argentino (ISCA), nos hemos abierto a Latinoamérica. Estos son algunos eventos de los que participamos y de los que participaremos:

- SCALA - Costa Rica - Febrero
- RIIAL - Bolivia - Octubre 2005
- CELAM - Bogotá - Julio 2006
- V CONFERENCIA - Brasil - Noviembre 2006
- CONO SUR - Chile 2004 - Kerygma
Uruguay 2005 - Iniciación Cristiana
 

Dentro del sitio principal del ISCA, podemos encontrar el espacio denominado "Aula Abierta". Es un lugar, donde podemos expresarnos con libertad, para compartir ideas y propuestas de reflexión sobre distintos temas.
Dicen que no hay nada tan práctico como una buena teoría, y que el pensamiento sirve para ordenar la acción. En el Aula Abierta de este mes estamos dialogando, a partir de un texto apasionante de Carlos Avellaneda, acerca nuestros obstáculos en la transmisión de la fe. ¿Qué está pasando? ¿Es el contexto? ¿Somos nosotros? Un tema para conversar y apasionarse.

 
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