Isca  
 
 
Año 4 • Nº 59
Diciembre 2006
 

Un taller sobre catequesis familiar ¿por qué?


Hace 30 años aproximadamente irrumpió en la Iglesia una nueva forma de catequesis peculiar en la que la familia era la protagonista por excelencia. En la misma se daba una ida y vuelta: ella era evangelizadora y era evangelizada.

En la Argentina se implementa un método de catequesis familiar que comienza a desarrollarse y cuya fuente es la catequesis familiar que el Hno. Enrique García Ahumada de Chile.
Este movimiento de catequesis familiar renovó la experiencia de fe y provocó una interacción profunda y comprometida desde el laicado que promovió nuevas vocaciones catequísticas.
A partir de esta concepción surgen nuevos métodos de catequesis familiar a lo largo de toda Latinoamérica.

Hoy no es para nosotros ninguna novedad que la transmisión de la fe está en crisis. También la catequesis familiar no deja de ser ámbito de esta crisis.
Por tal razón nos es indispensable promover una catequesis familiar:

 

con catequistas que no bajen los brazos,
que promueva el discernimiento,
que se atreva a desentrañar la pedagogía del acompañamiento,
comprometida con las nuevas situaciones familiares
en el contexto de una pastoral orgánica.

 

Ante este desafío en el ISCA hemos diseñado esta reflexión bajo el esquema de taller virtual como un lugar para:

 

intercambiar experiencias y testimonios.
generar un espacio de encuentro y construcción de saberes que nos aportarán una nueva mirada ante este desafío.
desentrañar la experiencia rica y fecunda de la CATEQUESIS FAMILIAR.

 

Deseamos contar con a la participación de todos ustedes en este taller.
¡Los esperamos!!!

Taller CAFA
contenidos@isca.org.ar

Para comprender la Vª Conferencia


Mons. Antonio Stanovnik, Secretario General del CELAM, nos presenta algunas claves de lectura del Documento de Participación de la Vª Conferencia, para leerlo animados por un sentimiento de conversión personal y comunitaria.

La Vª Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (VCG) se propone abordar, a la luz de la fe y de las grandes orientaciones recibidas del magisterio pontificio, principalmente en Ecclesia in America , Novo Millennio Ineunte , Pastores Gregis y en Ecclesia de Eucharistia , los desafíos nuevos y urgentes que vive la Iglesia en América Latina y el Caribe en la hora actual, para buscar y acordar juntos líneas pastorales que orienten y animen la identidad católica de nuestros pueblos, y den un nuevo y fuerte impulso evangelizador a todo el continente.

Éste es el contexto eclesial en el cual nos movemos con el propósito de identificar aquellos elementos que nos faciliten la lectura, comprensión y utilización del Documento de Participación (DPa). Este Documento es el instrumento más inmediato y universal, a través del cual podemos participar activamente en la preparación de la V º CG, que se celebrará en el mes de mayo de 2007 en Aparecida, Brasil. Es un instrumento inmediato porque es el medio que tenemos más “a la mano” para concretar nuestra participación.

Hoy es posible acceder a este material a través del portal de la V Conferencia: http://www.celam.info/content/view/6/26. Allí se podrá encontrar, además, información muy útil acerca de cómo trabajar con el Documento y las fichas. Por su parte, las Conferencias Episcopales de América Latina han hecho publicaciones de este material y lo han enviado a las Iglesias particulares, a fin de que las comunidades y todos los que estén interesados puedan hacer uso del mismo.

Las reflexiones que siguen quieren ofrecer aquellos elementos que faciliten la lectura de dicho material. Cuando decimos lectura, entendemos que se trata de una lectura comprensiva, que nos permita “entrar” en el texto y familiarizarnos con su contenido. Para ello, es oportuno hacer una reflexión sobre las claves que nos ayuden a hacer ese “ingreso”, a fin de poder comprender el texto.

Tratándose de un acontecimiento eclesial, es ineludible que enseguida destaquemos la actitud creyente, como condición necesaria para una adecuada lectura del acontecimiento en sí mismo y, en ese marco, del Documento que ayuda a prepararlo.


La V Conferencia General : ejercicio de comunión episcopal

La V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano remite a las cuatro Conferencias anteriores celebradas en Río de Janeiro (1955), Medellín (1968). Puebla (1979) y Santo Domingo (1992), y evoca la memoria de estos grandes acontecimientos eclesiales con un profundo sentido de gratitud a Dios por el medio siglo de historia que lleva esta experiencia de colegialidad episcopal en nuestro Continente y de efectiva y afectiva comunión cum Petro et sub Petro.

Esta modalidad colegial se desprende del Decreto Conciliar Christus Dominus , donde se afirma que “la misma potestad colegial” pueden ejercerla conjuntamente con el Papa los Obispos dispersos en toda la tierra, con tal que la Cabeza del Colegio los convoque a una acción colegial o, a lo menos, apruebe o reciba libremente la acción unida de los obispos dispersos, de forma que se constituye un verdadero acto colegial” (Capítulo 1, n. 4). Luego, en Apostolos Suos , se afirma que “la suprema potestad que el cuerpo de los Obispos posee sobre toda la Iglesia no puede ser ejercida por ellos si no es colegialmente, ya sea de manera solemne reunidos en Concilio ecuménico, o dispersos por el mundo, a condición de que el Sumo Pontífice los convoque para un acto colegial o al menos apruebe o acepte su acción conjunta”.

A diferencia de una Conferencia Episcopal, la Conferencia General no se concibe si no es convocada por el Santo Padre o acepte su acción conjunta. La pregunta que nos podemos hacer es si esta modalidad puede algún día constituirse una práctica más frecuente en la Iglesia universal y encontrar una forma canónica permanente. Actualmente, sabemos, que esta modalidad de ejercicio de la colegialidad episcopal no fue asumida en el cuerpo legislativo de la Iglesia. Por eso, es el Papa quien aprueba un Reglamento propio para cada Conferencia General.

En las cuatro Conferencias Generales, fue muy importante la presencia y la palabra orientadora del Santo Padre. Podemos recordar que, excepto la I Conferencia , en todas las demás estuvo presente el Papa. Su discurso inaugural marcó profundamente la reflexión de los Obispos. Además, en todos los discursos, incluyendo la carta que envió el Papa Pío XII a los Obispos, reunidos en la I Conferencia General , podemos recoger algunas valiosas expresiones que reflejan la estima y el reconocimiento que los Papas han tenido de las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano. Ya en la I Conferencia General podemos recoger expresiones de gratitud y reconocimiento de parte de los Obispos sobre lo que significó la presencia de la palabra del Papa en ese encuentro:”Nos ha sido motivo de sumo consuelo y aliento la generosísima participación que el Augusto Pontífice gloriosamente reinante ha querido tomar en nuestra Asamblea, sobre todo dirigiéndonos las importantísimas letras apostólicas Ad Ecclesiam Christi , que constituyeron para nosotros la Magna Charca en los trabajos y en las conclusiones de la Conferencia (Conclusiones, Río de Janeiro, 4 de agosto de 1950).

Como podemos notar, todo este esfuerzo de comunión fraterna y de corresponsabilidad pastoral, ocurre en profunda comunión con el Santo Padre. Es él quien acoge el propósito de reunirse y el tema que se ha elegido, quien convoca la reunión y sus participantes, quien aprueba, precisa y enriquece el tema propuesto, quien ilumina la reflexión con los Documentos que le ha confiado a la Iglesia sobre las materias que se traten, quien abre la Asamblea y la orienta con su discurso inicial, quien envía a colaboradores suyos y a otros obispos a fin de que participen en la Asamblea y profundicen juntos la comunión con la Iglesia universal, y quien recibe, acoge y da su aprobación a las conclusiones del modo que estima más adecuado, para vigorizar la conducción pastoral con “nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones”.

Desde esta perspectiva, podemos traer a colación una bellísima consideración que hace Juan Pablo II en Pastores gregis sobre el ministerio pastoral que recibe el Obispo en la consagración y aplicarlo, por extensión y analogía, a la Conferencia General , como cuerpo colegial. Dice el texto: “El ministerio pastoral recibido en la consagración, que pone al Obispo «ante» los demás fieles, se expresa en un “ser para” los otros fieles, lo cual no lo separa de “ser con” ellos. Eso vale tanto para su santificación personal, que ha de buscar en el ejercicio de su ministerio, como para el estilo con que lleva a cabo el ministerio mismo en todas sus funciones. La reciprocidad que existe entre sacerdocio común de los fieles y sacerdocio ministerial, y que se encuentra en el mismo ministerio episcopal, muestra una especie de «circularidad» entre las dos formas de sacerdocio: circularidad entre la vida santa de los fieles y los medios de santificación que el Obispo les ofrece; circularidad, por fin, entre la responsabilidad personal del Obispo respecto al bien de la Iglesia que se le ha confiado y la corresponsabilidad de todos los fieles respecto al bien de la misma” (Pastores gregis, 10).

Es muy bella, profunda y clara la relación que plantea el Papa Juan Pablo II con la imagen de la circularidad entre las dos formas de sacerdocio. En esta función circular, el Obispo es un “ser para” los fieles y, al mismo tiempo, un “ser con” ellos. Esto recuerda la feliz expresión de San Agustín “ con ustedes soy cristiano, para ustedes soy obispo ”. Estos pensamientos nos pueden ayudar a desentrañar elementos muy valiosos para fundamentar e iluminar adecuadamente la participación y corresponsabilidad de los fieles en la preparación de la próxima reunión episcopal en nuestro continente.

Para una lectura creyente del acontecimiento

La fe nos capacita para acoger y entender la V Conferencia como un verdadero don del Amor de Dios a su Iglesia. La respuesta que corresponde al creyente ante tal don es recibirlo con humildad y gozoso agradecimiento, junto con una confiada súplica al Espíritu Santo para que este don sea fecundo para toda la Iglesia y, en particular, para nuestro Continente. La fe se convierte así en una clave fundamental para situarse ante la V Conferencia General y, en concreto, también ante el Documento de Participación. La fe nos coloca en las coordenadas más hondas de la comunión y participación, y desde allí dispone nuestro espíritu y nuestra mente para comprender la finalidad de este Documento y realizar los aportes al mismo.

Por eso, el Santo Padre, además de convocarnos para este encuentro, de entregarnos el tema y señalar el lugar donde celebrarlo, nos regala la “Oración para la V Conferencia General de Episcopado Latinoamericano y del Caribe”. En efecto, en la Ficha N º 0, además de las orientaciones generales para el trabajo que allí encontramos, también podemos leer la motivación que se hace sobre la oración para todo el proceso de preparación de la V Conferencia y, desde ya, también para su celebración. En esa ficha se recuerda que “si el Señor no edifica la casa, en vano trabaja el obrero” (cf. Sal 127, 1). Por eso, para la fecundidad espiritual de nuestro trabajo, es muy importante que lo abramos y clausuremos con un momento de oración. Para ello, les proponemos invocar la asistencia y la luz del Espíritu Santo en todos nuestros encuentros de trabajo. Oremos también por la y Conferencia General y muy especialmente durante los días de su celebración. Al inicio y al final les recomendamos especialmente la oración que nos entregó el Santo Padre por la VCG. También podemos agregar otras oraciones que les sugerimos para estos encuentros.

Como decíamos, la fe nos permite vivir la V Conferencia como un verdadero don de Dios. Durante el proceso de su preparación, el DPa es un instrumento muy importante y, como tal, también debe ser acogido en la fe como un don de Dios. Sería un error si considerásemos este escrito como mero resultado del esfuerzo humano o como un producto más o menos acertado de las diversas reuniones episcopales que lo precedieron y gestaron. Precisamente el don de la fe le permite al creyente “ver” la presencia y acción del Espíritu Santo, que nos libera de la privatización del acontecimiento y nos coloca en ese misterio de circularidad que se gesta en la comunión y nos abre a la trascendencia. Por eso la mirada contemplativa se distingue por la capacidad de asombro, de gratitud y de alabanza, e invita a la humildad y a la acogida. Por eso está bien decir que hemos “recibido” el DPa, puesto que también hemos “recibido” el acontecimiento de la V Conferencia General.

Una verdadera actitud de acogida no se contrapone a una mirada crítica. Al contrario, la dispone positivamente para buscar la verdad y discernir el bien. Disponerse positivamente es tomar como punto de partida una mirada buena sobre la realidad. La bondad, que da lugar a esa “mirada”, es propiedad de Dios. Propiedad que Él reveló en la creación y en la redención. Dios Creador tuvo esa mirada: “y vio Dios que era muy bueno”. Jesucristo la mantuvo hasta el final: “Padre, perdónalos...”. El discípulo de Jesucristo está llamado a “seguirle”, aprendiendo a mirar como Él. Este modo de ver acoge, implica, integra, crea comunión, genera solidaridad y supera toda exclusión. Es importante partir con este modo de ver, porque luego cualifica y determina todo el proceso.

El Papa Juan Pablo II, con el paso del milenio, nos invitó a contemplar el rostro de Cristo. Ése es el “punto de partida” al que siempre necesitamos volver para rectificar nuestra mirada. Es precisamente ese punto de partida que nos da la disposición interior y la luz necesaria para ver “desde Dios”. El ver de Dios se distingue, como decíamos, por el bien, lo cual no se opone a una profunda “observación crítica”. La profundidad crítica de este modo de ver se mide por la bondad. Para ilustrar esto, recordemos las primeras páginas del Génesis y las dos preguntas críticas que Dios dirige al hombre:” ¿Dónde estás” y “Dónde está tu hermano?”. Estas preguntas surgen de las profundidades de la bondad de Dios. Esta sabiduría de Dios, nos invita a nosotros, imagen y semejanza suya, a aprender de Él su modo de ver y desde esa perspectiva aportar todas las observaciones críticas al DPa, que se vieran necesarias y oportunas. Es necesario someter este escrito a la dura prueba del trabajo y de la crítica para purificarlo y completarlo. Pero todo depende del ánimo espiritual que adoptamos para realizar este trabajo. Y ese “ánimo espiritual” lo da la fe, que nos permite ver con ojos de fe estos acontecimientos.

Por Mons. Antonio Stanovnik • Obispo de Reconquista • Secretario General del CELAM

 

Queridos hermanos: Agradezco la posibilidad de poder estar informada, y después de un arduo trabajo de temporada, comenzar nuevamente con la tarea, nada menos de que hacer conocer a Jesús. Este año con un enfoque distinto, con una catequesis vivencial, ecuménica y apostólica. Que el espíritu del Señor se manifieste en cada uno de nosotros para dar un verdadero testimonio de Jesús en nuestra vida.
Paz y bien para todos.

  Gabina.C.Suarez • Diócesis de Río Negro -Las Grutas golfosanmatiass.a@gmail.com
 

Siempre recibo sus mensajes, en estos tiempos del posmodernismo light, en donde nadie se atreve a arriesgar por lo que siente y caen en un escepticismo del amor. No soy escéptica y YO creo profundamente en el amor, sus mensajes son una muestra de amor en estos momentos tan difíciles para mí. Porque ningún hombre puede entender mi amor, el amor de la bondad, el que da sin pedir, el amor bueno. Bueno Muchas Gracias.

Karina Seghieri
cromoscolor@hotmail.com

 
Gracias, enriquecedor los temas de ISCA, soy catequista y hago parte de la Delegación de Catequesis de la Arquidiócesis de Bucaramanga en Colombia asiduo lector de sus temas. Me impulsa a escribirles para felicitarlos por el tema del Boletin No. 60. De nuevo gracias y que Dios bendiga tan loable organización.

José Luís Rincón Flerez
rinconga6@hotmail.com

 

Taller de
“Catequesis Familiar” (nuevo)

Como ya lo anunciamos más arriba, este es un espacio para el estudio y la reflexión acerca de este ámbito catequístico, valorado como camino privilegiado de evangelización de las familias. Catequistas de diversas regiones de Argentina y de Latinoamérica podrán aportar sus miradas y compartir la reflexión, buscando juntos caminos nuevos para la Catequesis Familiar de este tiempo. Aquellas personas que deseen inscribirse pueden hacerlo en www.isca.org.ar

 
Inscripción 2007

El 15 de abril el ISCA inicia sus Cursos de Acreditación 2007 ISCA: Catequética Fundamental. Un modo de pensar la Catequesis en la Argentina de hoy; Una mirada al Directorio General de Catequesis desde el documento argentino Navega Mar Adentro; El saber hacer del Catequista de Niños; El sujeto de la Catequesis en la cultura comunicacional; Liturgia y sacramentos: la reflexión catequética; Cursos de Agentes Multiplicadores. Pueden encontrar más información dirigiéndose a nuestro sitio web: www.isca.org.ar

 

Cuaresma y Pascua
con el Papa gracias a Internet

Las nuevas tecnologías permiten seguir y vivir, desde los cinco continentes, el tiempo litúrgico y las celebraciones de Cuaresma y Pascua en Roma, junto a Benedicto XVI. Desde el sitio web de la Santa Sede podemos acceder a la sección “Cuaresma 2007” , con las Palabras del Santo Padre, Estaciones Cuaresmales, Música para la Cuaresma , un Calendario de las celebraciones y “Live”; en este último se puede seguir en directo los actos litúrgicos

 


Taller
“Los adolescentes y la fe”

A partir del 15 de abril, ISCA propone un espacio eclesial de reflexión y construcción de nuevos aprendizajes, destinado a catequistas y agentes de pastoral en torno al trabajo con adolescentes. Durante el primer cuatrimestre ofreceremos el Nivel 1 (destinado a los que no hicieron este taller durante el año 2006) y durante el segundo cuatrimestre ofreceremos el Nivel 2 (destinado a los que ya hicieron la experiencia durante el año anterior y también a los que cursaron el Nivel 1 durante el primer cuatrimestre de 2007)
A lo largo de este taller nos proponemos:

Ofrecer un espacio eclesial de reflexión y construcción de nuevos aprendizajes, destinado a catequistas y agentes de pastoral en torno al trabajo con adolescentes.
Favorecer el intercambio de experiencias y el análisis de proyectos que puedan generar una renovación de la praxis catequística en la escuela media y en espacios eclesiales como Parroquias, Movimientos, Asociaciones.
Nuclear a personas que se encuentren insertas en la pastoral de adolescentes y tengan inquietud de profundizar su formación específica.

Si quieren compartir esta experiencia pueden dirigirse a nuestro sitio web y anotarse en www.isca.org.ar
 
 
Sede Central
Rector: P. José Luis Quijano
Venezuela 4145
CP 1211 • Buenos Aires
Tel/Fax: (011) 4512-3868
rector@isca.org.ar
www.isca.org.ar
 
 
 
 
 
 
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