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Vivimos tiempos interesantes en el mundo de la Catequesis. Ante los cambios profundos que ha experimentado el hombre en los últimos años (cambios antropológicos, sociales, religiosos) la Catequesis se encuentra en la encrucijada de revisar sus saberes para trazar nuevas huellas que respondan al vibrante y siempre actual llamado de Jesús: Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. (Mt. 28, 19)
El texto bíblico es conocido y continúa “Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes.” La Catequesis ha respondido a este desafío enfocando sus itinerarios formativos en una parte del mandato misionero de Jesús: “Bautícenlos…” Pero esta Catequesis, centrada excesivamente en la preparación sacramental y en los niños, se revela hoy insuficiente para desarrollar un verdadero camino de seguimiento de Jesús.
Por esto desde hace ya un buen tiempo, oteando el horizonte en búsqueda de nuevos caminos, resuena entre nosotros el eco profundo del itinerario formativo de la Iglesia de los primeros siglos, y redescubrimos el sentido de pensar la Catequesis como una Catequesis de Iniciación.
Aportando a este rico intercambio de experiencias, intuiciones y saberes, quisiera compartir algunos puntos que nos ayuden a situar en nuestros días una posible Catequesis de Iniciación, enmarcándola en los ejes que la Iglesia Latinoamericana en Aparecida ha propuesto para el caminar de las comunidades eclesiales en América Latina.
Para comenzar: Una mirada a la realidad de nuestros días
El diagnóstico de la situación de nuestros días ha sido ya expuesto en forma exhaustiva por muchos catequetas. Aquí presentamos de manera muy sintética algunos puntos importantes que pueden ser profundizados en los artículos que el ISCA ofrece en su biblioteca virtual. También el documento de Aparecida ofrece un panorama general de la realidad, especialmente en su dimensión social y eclesial.
La realidad social:
- La globalización
- Las nuevas tecnologías
- La multiplicidad de culturas y lenguajes
- Los cambios antropológicos y sociales
- Las nuevas utopías
- Los nuevos temores
- La pérdida del sentido de la vida…
Configuran un auténtico cambio de época
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La realidad eclesial:
- El fin de una cultura de “cristiandad”
- La disminución de ministerios consagrados
- La necesidad y búsqueda de sentido de la vida
- Muchos bautizados, pocos enamorados
- La comparación con épocas pasadas de mayor XXX
Generan desconcierto, nostalgia y rigidez
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La realidad catequística:
- Agotamiento del “catecumenado social”
- Esterilidad de una “catequesis infantil”
- Quiebre del proceso evangelizador (nuestra catequesis no “hace” cristianos)
- Ausencia o escasez de Procesos de crecimiento y personalización de la fe
- Los contenidos de la catequesis no iluminan la vida, no entusiasman, no son significativos.
- Dificultad para adaptar el mensaje a los lenguajes del hombre de hoy (en especial, los jóvenes).
- Escasos procesos de formación sistemática para catequistas, a nivel escolar, parroquial y/o diocesano.
Hay una creciente conciencia de una necesidad de cambio para una mayor encarnación del mensaje del Evangelio. Hay muchos catequistas y educadores en la fe dispuestos a aprender, crecer y renovarse para vivir con mayor fidelidad su ministerio.
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1. Hacia una Catequesis Formadora de Discípulas y Discípulos: Resignificar el sentido de lo que es la Catequesis
El magisterio de la Iglesia presenta de manera muy clara lo que es la Catequesis. Tres documentos nos ayudan mucho a resignificar su sentido: Evangelii Nuntiandi (para situarnos en el contexto más amplio de la evangelización), Catechesi Tradendae y el Directorio General Catequístico. De estos últimos hemos extraído tres citas que nos señalan tres aspectos centrales y fundantes a la hora de pensar la Catequesis como iniciadora de un proceso de formación de discípulas y discípulos.
Espiritualidad
El objeto esencial y primordial de la catequesis es, empleando una expresión muy familiar a San Pablo y a la teología contemporánea, "el Misterio de Cristo". Catechesi Tradendae 5
Centralidad Bíblica
La catequesis tiende, pues, a desarrollar la inteligencia del misterio de Cristo a la luz de la Palabra, para que el hombre entero sea impregnado por ella. Catechesi Tradendae 20
Encuentro con Jesús
El fin definitivo de la catequesis es poner a uno no sólo en contacto, sino en comunión, en intimidad con Jesucristo. Catechesi Tradendae 5 - Directorio General Catequístico 80
Iniciemos un camino para pasar de...
- Una Catequesis centrada en los contenidos (“nocional”) a una centrada en la espiritualidad/experiencia (“experiencial”).
- Una Catequesis sacramentalista a una catequesis de iniciacion a la fe.
- Una Catequesis de matriz individual a una catequesis de matriz comunitaria.
- Una Catequesis organizada según un esquema “escolar” a una Catequesis organizada en torno a un proceso de “iniciación” a la fe.
- Una Catequesis de apropiación de una doctrina a una Catequesis de discernimiento de la Voluntad-Proyecto de Dios.
- Una Catequesis repetidora de ritos a una Catequesis celebrativa de la vida (y la presencia amorosa de Dios en ella).
- Una Catequesis aislada como una materia curricular más a una Catequesis integradora, desde la Evangelización en valores, del proyecto institucional (Escuela en clave Pastoral).
Para que nuestra Catequesis sea ...
| BÍBLICA |
- Una Catequesis centrada en la Palabra de Dios
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| COMUNITARIA |
- Una Catequesis experiencial estructurada en una comunidad de aprendizaje |
| DE LA VIDA |
- Una Catequesis desde las situaciones de la vida (alegrías, conflictos, esperanzas, problemas), que acompañe las etapas de la vida |
| SOCIAL |
- Una Catequesis social que introduzca como contenidos de fe aprender a discernir los problemas/situaciones del mundo, de la sociedad (justicia, trabajo, economía, ecología) y de las relaciones humanas (diversidad, tolerancia, respeto, valoración del otro). |
2. Hacia una Catequesis Formadora de Discípulas y Discípulos: Resignificar el sentido de lo que es Formadora
Para una catequesis que sea formadora de discípulos es importante tener en cuenta los siguientes cuatro aspectos:
-Recuperar la pedagogía de Jesús para la enseñanza de la Fe
- Centrar los contenidos de los distintos espacios y momentos de la Catequesis en la Palabra de Dios
- Incorporar y utilizar nuevos lenguajes en la Catequesis
- Privilegiar el lenguaje de los signos, educar en una mirada sacramental de la vida, histórica, crítica, esperanzadora
- Enseñar a orar, contemplar, dialogar, discernir con Dios
Optar por una auténtica Catequesis de Iniciación a la Fe
- Que provoque una adhesión explícita a la persona de Jesús, a su estilo de vida y a sus actitudes.
- Que desate un proceso vocacional, una búsqueda apasionada del lugar/misión personal en el mundo
- Que inserte en una comunidad concreta para vivir la fe (un grupo de pertenencia y de referencia)
- Que introduzca en el misterio de Dios (recuperar la dimensión mistagógica de la Fe)
Despertar un proceso Vocacional en los catequizandos
- Centrarse en los procesos personales y comunitarios, más que en la adquisición de contenidos dogmáticos-doctrinales
- Favorecer la autoestima, la valoración personal, el descubrimiento de Dios en la historia personal
- Presentar modelos-testigos y experiencias fundantes (personas y experiencias que dejen “huellas”)
Crear múltiples espacios y momentos catequísticos
- Recuperar el momento de la Palabra, en las celebraciones eucarísticas, como momento privilegiado para una catequesis del pueblo de Dios
- Utilizar los Medios de Comunicación: TV, radio, video, internet, Ipod (mp3), Ipad (tablets), redes sociales (Facebook, Twitter, YouTube)
-Incorporar y utilizar nuevos lenguajes en la Catequesis: Música, Teatro, Fotografía, Artes en general
Para una Catequesis Formadora...
| PEDAGOGÍA DE JESÚS |
- Recuperar la pedagogía de Jesús para la enseñanza de la Fe
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| CATEQUESIS DE INICIACIÓN |
- Optar por una auténtica Catequesis de Iniciación a la Fe |
| PROCESOS VOCACIONALES |
- Despertar un proceso Vocacional en los catequizandos |
| CATEQUESIS MISIONERA |
- Crear múltiples espacios y momentos catequísticos |
3. Hacia una Catequesis Formadora de Discípulas y Discípulos: Qué Catequesis para formar Discípulos y Discípulas
Una Catequesis que sea Escuela de Espiritualidad
- Iniciación al silencio, a la escucha y a la contemplación
- Relectura de la propia vida para descubrir los talentos personales
- Búsqueda y Discernimiento de la Voluntad (el “querer”) de Dios en mi vida.
Una Catequesis que sea Escuela de Biblia
- Conocer y gustar la Palabra de Dios.
- Lectura Orante de la Biblia, personal y comunitaria.
- Profundizar la persona de Jesucristo y el mensaje del Reino.
Una Catequesis que sea Escuela de Misión, Solidaridad, Ciudadanía
- Incorporar al proceso formativo una matriz misionera.
- Promover el compromiso en actividades solidarias.
- Promover el compromiso en actitudes, prácticas y organizaciones ciudadanas (Enseñanzas Sociales de nuestra Fe).
4. Para una Catequesis Formadora de Discípulas y Discípulos:
Necesitamos Catequistas Formadores que sean Discípulos y Discípulas
Una Catequesis de iniciación transmite fundamentalmente desde una experiencia de acompañamiento y cercanía. Se trata de “impregnar” en el otro (los catequizandos) el “perfume de Cristo” que llevamos en nuestras “vasijas de barro”.
Un catequista discípulo (que necesite re-iniciarse a sí mismo en forma constante para crecer como discípulo) será un buen guía para iniciar a otros en el camino del discipulado. Para ello proponemos:
| FORMACIÓN DE CATEQUISTAS |
Promover nuevos procesos permanentes de Formación de Catequistas desde la pedagogía de Jesús a niveles parroquiales y diocesanos.
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| INSERTOS EN COMUNIDADES |
Integración de los catequistas a las pequeñas comunidades eclesiales de la parroquia. |
| UN NUEVO ROSTRO DE CATEQUISTA |
Propuesta de un nuevo modelo de catequista (que implique promover en los procesos formativos las siguientes características y actitudes personales)
Facilitador
Acompañante
Mediador
Interprete
Hombre y Mujer de la Palabra
Orante y místico |
Un gran catequista amigo, que acompañó el caminar de la Catequesis en Argentina durante muchos años como Director Nacional, hablaba mucho de la figura del “baqueano”. En las zonas rurales el baqueano es el “conocedor” del camino que puede guiar a otros porque tiene experiencia, ha recorrido ya varias veces la senda que luego “enseñará” a otros. Para una Catequesis Formadora de Discípulas y Discípulos necesitamos formar “catequistas baqueanos”, habituados y enamorados del camino que lleva al encuentro de Jesús, el Maestro, el “baqueano” del Reino.
Marcelo A. Murúa
mmurua@buenasnuevas.com
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