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Destinatarios
Son "catequistas en camino" de las diversas diócesis que integran las Regiones Pastorales de la Argentina. Ellos ya han recorrido procesos previos de formación catequística. Algunos lo han hecho en instancias sistemáticas a nivel diocesano o regional.
Otros no han hecho un camino sistemático de formación, pero la experiencia recorrida y reflexionada y/o las instancias no sistemáticas, en las que han participado, los han provisto de los elementos para iniciar este nuevo camino, que asume la formación anterior; la amplía y profundiza.
Objetivos/ propósitos
1. Favorecer una experiencia de fe creciente que ayude a los catequistas a descubrir el paso de Dios por sus vidas, que los convoca a dejarse transformar y liberar en una praxis más fecunda y fundamentada en la experiencia profunda del seguimiento de Cristo.
2. Animar y acompañar la reflexión de los catequistas acerca de sus propias prácticas catequísticas, aprendiendo a contemplarlas; comprenderlas; asumirlas; verbalizarlas y recrearlas, a partir del diálogo entre esas mismas prácticas y las certezas catequéticas que esta experiencia formativa aporta.
3. Promover una experiencia eclesial de diálogo e intercambio, que asuma la vocación y la misión como dones compartidos en el Pueblo de Dios.
4. Favorecer el compromiso eclesial, alentando la participación responsable en la pastoral catequística de las diversas iglesias particulares.
Definición o naturaleza
Una experiencia de formación catequética para catequistas en camino que, respondiendo al llamado de Dios, trascienden la cotidianidad de sus prácticas y se encuentran con la novedad que los invita a construir una propuesta transformada y transformadora.
- Comienza en la contemplación y el análisis de las propias experiencias catequísticas.
- Continúa en la marcha, que lleva a los catequistas a internarse en la fecunda experiencia de Dios de otros hermanos que, habiendo recorrido antes el camino de investigación y estudio, aportan sus reflexiones y certezas.
- Se proyecta en senderos nuevos que habrá que saber descubrir y delinear para dejarse transformar y liberar por Dios, que invita a transformar, liberar y fecundar la praxis catequística.
Agentes
Los agentes que realizan el acompañamiento (profesores y tutores) son vigías y guardianes de los procesos personales. Los contemplan, los enriquecen con sus aportes, los animan y orientan. Los verdaderos protagonistas de la formación son los catequistas – destinatarios de esta propuesta. Los agentes constituyen una comunidad de fe, que se pone al servicio del anuncio del Evangelio. Está integrada por profesionales experimentados, siendo todos "absolutamente" catequistas en cuanto a vocación, experiencia y formación.
Valores que soportan esta experiencia catequística
Eclesialidad: Ella se ofrece a los catequistas que realizan su ministerio y se forman en la Iglesia. A ella aportan su praxis reflexionada y enriquecida. La formación ofrecida no tiene, por lo tanto, una intencionalidad especulativa. El servicio a la Iglesia, como sujeto y agente de la Evangelización, le da sentido y valor a esta propuesta formativa.
Comunión con Jesucristo: La Catequética, como reflexión sistemática de la Catequesis tiene una doble dimensión teológica y pedagógica y es, sobre todo, una instancia privilegiada de contemplación del Misterio. La formación catequética se inserta, por lo tanto, en el proceso de fe del adulto creyente llamado a la vocación catequística; lo ayuda a seguir creciendo en su propia fe y lo pone así no sólo en contacto, sino en una íntima y creciente comunión con Cristo.
Inclusión en el itinerario catequístico: El catequista iniciado y educado en la fe, es convocado a asumir su existencia como un itinerario permanente de maduración y profundización de la propia fe. Esta propuesta de formación catequética es parte de ese itinerario, ayudándolo a descubrir y/o confirmar la obra de Dios, que transforma, libera y plenifica al catequista, invitándolo a una adhesión más total y firme a la persona de Cristo.
Transformación: El catequista – destinatario de esta propuesta formativa es llamado a dejarse interpelar por sus propias prácticas catequísticas, por sus aciertos, logros y límites, para hacerlos dialogar con la experiencia reflexionada y sistematizada de otros hermanos. La transformación y optimización de la praxis catequística implica una profunda transformación interior:
- es dejarse transformar y liberar por Dios,
- es crecer en la fe y dejar que Él obre desde el misterio de su voluntad salvadora.
Rasgos que caracterizan esta experiencia catequística
Esta propuesta de formación para catequistas favorece el intercambio y la comunicación entre los destinatarios, que bien pueden ser considerados verdaderos interlocutores de la misma. A ellos se les propone un proceso de diálogo en el que se confrontan sus prácticas catequísticas habituales con los aportes de la reflexión catequética actual. La respuesta se expresa a través de la praxis transformada y resignificada a la luz de una renovada experiencia de fe de los interlocutores.
Esta propuesta formativa se inserta en los diversos procesos evangelizadores recorridos en las diócesis y regiones pastorales. La nueva evangelización, como respuesta de la Iglesia al tiempo actual caracterizado por cambios y nuevos desafíos, requiere del catequista la actitud de búsqueda que propone esta experiencia formativa. Ser capaces de desinstalarse de las prácticas conocidas y repetidas, para abrirse a una reflexión catequética capaz de suscitar, con nuevo ardor, modos y expresiones nuevas.
Textos Auxiliares
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