La Catequesis Familiar:
una acción pastoral quese construye entre problemáticas e hipótesis superadoras
 

Como fruto de las III Jornadas Nacionales de Catequética, iniciamos en el ISCA la experiencia del Observatorio Catequístico. A través de esta modalidad de investigación intentamos descubrir aquellas problemáticas que, lejos de ser situaciones aisladas en el panorama catequístico, resultan verdaderas constantes que admiten una lectura eclesiológica en la que puede situarse un fecundo diálogo entre la catequesis y la teología.

Esta observación se ha situado en el contexto global de la crisis de la transmisión de la fe en la cultura actual.

La muestra utilizada es aleatoria, habiéndose incluido en la misma catequistas y párrocos de diversas diócesis y regiones pastorales de nuestro país.

En el diseño de la investigación se ha puntualizado la siguiente problemática como disparadora del estudio realizado:

Se intentó establecer una caracterización de la familia como sujeto de la Catequesis en la cultura actual, para precisar luego algunos rasgos requeridos a una Catequesis Familiar que se proponga la fidelidad a dicho sujeto.

La focalización en esta problemática expresa, a través de las encuestas y entrevistas, que la familia actual ha dejado, en gran medida, de ser un vector religioso significativo en la transmisión de la fe. Algunos autores, cuyas obras hemos consultado , afirman que para que la fe se transmita, son necesarias unas relaciones profundas, duraderas y confiables como las que se dan en el seno la familia, la amistad y la fe.

Sin embargo la familia actual parece no responder a estas condiciones. La modernidad psicológica, como rasgo difundido en este tiempo cultural, pone el acento en la búsqueda de la autonomía y de la realización personal. De este modo no siempre se establecen relaciones duraderas y confiables, sino vínculos funcionales capaces de relativizarse y/o de destruirse cuando se ponen en peligro la realización o la autonomía de algunos de sus miembros.

De esta manera la familia actual se halla casi incapacitada para hacer circular, entre sus integrantes, aquellos valores capaces de recuperar el arraigo en la realidad y de liberar a las personas del sin sentido y del caos al que los ha conducido la clausura metafísica de la cultura de este tiempo.

En la pastoral urbana este escenario trae como consecuencia una familia que delega en otros vectores religiosos (parroquia, escuela...) su misión educativa.

En la pastoral rural se observa, en cambio, una valoración significativa de la familia como vector religioso de la transmisión de la fe. Esta misión es asumida por tradición, siendo en muchos casos el pueblo mismo el agente religioso por excelencia.

La religiosidad popular resignificada en las celebraciones litúrgicas y en los gestos de piedad popular asumen un valor evangelizador notable.

Algunas hipótesis superadoras para comenzar a dar respuestas a la problemática planteada:
Una catequesis del diálogo:
El catequista ha de saber valorar el trabajo realizado por el grupo, evitando sus propias síntesis. Ha de aprender a escuchar lo que dicen los catequizandos,valorando así el lenguaje de la comunidad eclesial que se expresa. Para pasar, de este modo, del sentido literal al sentido simbólico. A este paso de la opacidad a la iluminaión y del texto al sentido, podemos denominarlo "pascua del lenguaje". Muchas de las crisis que viven las comunidades y que les impiden ser verdaderos vectores de transmisión religiosa, son, en sí mismas, crisis del lenguaje y del diálogo.
Una catequesis de la proposición:
Durante mucho tiempo, la catequesis ha sido una catequesis del deber ser. Hoy la crisis de la transmisión de la fe nos pide pasar del ejemplo a la experiencia personal. No es éste el tiempo del discurso doctrinario que impone, no es el tiempo de la "encarnación estampa", impuesta desde afuera y por la fuerza. La fe no se "clona" A través de una verdadera experiencia personal realizada en el seno de una comunidad iniciadora en la cual los catequizandos puedan vivir una experiencia de valores que los introduzcan en la iniciación a la vida cristiana, verdadera y fundamental finalidad de la catequesis.
Una catequesis familiar en el contexto de una pastoral orgánica
que promueva otras instancias de pastoral familiar en las cuales se favorezcan el diálogo familiar y la concientización de la misión de la familia en la iniciación y en la educación en la fe.
Una catequesis familiar que recree nuevas formas de comunidad
en las cuales sea posible hacer la experiencia de Jesús en medio de todos, compartiendo dones y carismas que se ponen el servicio del anuncio.
Una catequesis familiar que promueva el discernimiento
como camino de encuentro con Dios en las diversas situaciones problemáticas que atraviesan los interlocutores de la CAFA.
Una catequesis familiar que fortalezca el primer anuncio,
para que éste se diferencie y, a la vez, se integre en todo el proceso catequístico, otorgándole una fuerza renovadora y catecumenal
Una catequesis familiar que celebre el anuncio y la presencia de Jesús en medio de todos,
haciendo confluir orgánicamente la dimensión catequética de la liturgia y la dimensión litúrgica de la catequesis

1- Dra. Paola del Bosco (argentina) y Juan Martín Velazco (español)

Equipo del Observatorio Catequístico
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