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El segundo anuncio: la gracia de recomenzar

El Hno. Enzo Biemmi, llegado de Italia especialmente para el SENAC, nos present贸 su propuesta de la dimensi贸n misionera de la catequesis.
 
 
Expreso mi sincero agradecimiento a todos ustedes por la invitaci贸n que me han brindado para asistir a este importante seminario sobre el tema de la catequesis en clave misionera. Es un tema que se ocupa de la reflexi贸n y la preocupaci贸n pastoral de su iglesia, no de s贸lo Argentina, sino de la Iglesia universal.

En mi presentaci贸n voy a compartir con ustedes el pensamiento y la pr谩ctica catequ铆stica de la iglesia italiana y europea. Mi contribuci贸n es, pues, necesariamente marcada por la Uni贸n Europea, pero creo que esto podr铆a ser para m铆 y para ustedes un motivo de reflexi贸n e intercambio de experiencias.
Tambi茅n creo que ustedes se preguntar谩n por qu茅 he elegido este t铆tulo: El segundo anuncio.

Todos estamos hablando del "primer anuncio": 驴cu谩l es el punto de introducir la expresi贸n "segundo anuncio"? Espero que el contenido de mis palabras les hagan sentir la importancia de ser conscientes de que hay un primer anuncio y un segundo anuncio, y que la tarea m谩s compleja en los pa铆ses de la antigua cristiandad, como Europa y Am茅rica Latina el segundo anuncio es un reto m谩s complicado que el primer anuncio.

A decir en breve, resumo as铆: durante siglos, la catequesis ha estado involucrada con la educaci贸n en la fe, que era educar la fe de las personas que ya eran creyentes. Ahora tenemos que ofrecerla.

Desde una perspectiva simple "cura de fe", estamos llamados progresivamente a repensar la propia catequesis y toda la pastoral en una nueva Evangelizaci贸n Misionera. Es un gran desaf铆o.


1. UN NUEVO PANORAMA PARA LA FE

Para entender el significado de este reto me arriesgo a decir: aunque en forma esquem谩tica, tal como se est谩 configurando en Europa y en Italia una nueva geograf铆a para la fe. Podemos ver cuatro 谩reas geogr谩ficas, que delimitan un mapa muy diverso con respecto a la fe, y por lo tanto requieren una atenci贸n diferente a la evangelizaci贸n.

- De la rotura al abandono: la 1掳 谩rea: es la que est谩 interesada por una verdadera expulsi贸n de la fe del cuadro cultural, hasta borrar las huellas del cristianismo. Esta situaci贸n se ve en Francia, B茅lgica y los Pa铆ses Bajos, pa铆ses en los cuales el catolicismo ya no forma parte de su universo cultural. Se trata que esta parte de Europa, hay una verdadera ruptura con la Iglesia y el cristianismo, considerados como enemigos del hombre, de su libertad y de su realizaci贸n. se nota que esta situaci贸n de ruptura es seguida de otra mas preocupante: la del olvido con respecto al cristianismo y a su historia. Las nuevas generaciones simplemente no conocen la propuesta cristiana.

- La parcial continuidad de la pr谩ctica tradicional: la 2潞 谩rea se caracteriza por la permanencia de restos de la tradici贸n cristiana, incluso aunque ya estuviese marcado por un importante proceso de secularizaci贸n. Italia representa de alg煤n modo esta configuraci贸n, que se ve tambi茅n en algunos pa铆ses del sur de Europa, como Espa帽a, Portugal y tambi茅n Polonia. Es una situaci贸n caracterizada por un proceso de secularizaci贸n de la mentalidad, pero no lo suficiente como para suplantar las referencias cristianas y las costumbres religiosas. Esta permanencia de la memoria cristiana y sus manifestaciones dentro de la mentalidad cada vez m谩s secularizada, parece resistir al tiempo, como lo demuestra la buena salud de la religiosidad popular. Es una situaci贸n que es a la vez un recurso y una dificultad para la proclamaci贸n del Evangelio.

- La religi贸n privada: en la 3潞 谩rea vemos a los pa铆ses de Europa oriental que han sufrido el largo dominio de la antigua Uni贸n Sovi茅tica. Este largo tiempo (1946-1989), estuvo marcado por la furia de la persecuci贸n, de la destrucci贸n de los valores morales cristianos, de la firme negaci贸n de la existencia de Dios. La fe cristiana se ha mantenido en estos pa铆ses, en un clima de secreto, dentro de las familias, gracias a los testimonios de los abuelos y de los padres. La ca铆da del muro de Berl铆n y de la Uni贸n Sovi茅tica (1089), marcaron el retorno de la fe Cristiana en los pa铆ses de Europa Oriental. Pero la liberalizaci贸n despu茅s de mucho tiempo bajo oculta bajo tierra, tiene dos reveses importantes: La diluci贸n de la fe (la fe se desvanece sin un oponente) y su continuidad en forma privada como un culto, con poco impacto en la vida personal y p煤blica.

- La religi贸n no es pac铆fica: se ve en Alemania Oriental, Suiza, La Republica Checa y Holanda. Es un 谩rea que tiene una especificidad 煤nica en Europa en cuanto a la relaci贸n con la fe. Oficialmente en Alemania Oriental se encuentra el 4/% de cat贸licos y el 21/% de protestantes. El resto de la poblaci贸n es a-religioso. Se trata de una religiosidad para ellos 鈥渘ormal鈥, que no sorprende a nadie, es una religiosidad pac铆fica. Si alguien le hace una pregunta a cualquiera de Alemania Oriental. 鈥淯sted cree en Dios?鈥 la respuesta ser谩: 鈥淣o, soy completamente normal鈥. Nos encontramos en un contexto a-religioso estable. Fuertemente resistente a cualquier intento de misi贸n. hay que tener cuidado de que "el hombre a-religioso" en el este de Alemania es el menos atento y sensible a los valores humanos del "hombre religioso" de Baviera o de Polonia o del resto de Europa sobre esta cuesti贸n, la situaci贸n en el este de Alemania es la misma, y de alguna manera mejor que la de Alemania Occidental, todav铆a fuertemente estructurada por el cristianismo. Estamos frente a un grupo de personas sin una afiliaci贸n religiosa.


2. CUATRO 脕REAS DE LA FE EN TODAS LAS REALIDADES CULTURALES

驴Cu谩l es el significado de este intento de diferenciaci贸n de la tarea misionera de la catequesis en Europa? H谩ganle esta pregunta a los catequistas.
Cuando se les pregunt贸: "驴Cu谩l de estas 谩reas se encuentran en sus parroquias?" La respuesta fue: 鈥淒igamos que las cuatro.鈥
Dicen que hay creyentes que se han apartado de la iglesia con un sentimiento de agresi贸n, son personas que siguen la pr谩ctica, pero con una mentalidad profundamente cristiano secular, hombres y mujeres que tienen una religi贸n privada, "a la carta", con la medida de su gusto personal, y, tambi茅n, las personas que no son creyentes, pero su vida interior es muy rica y presentan una "espiritualidad" no religiosa. Lo m谩s sorprendente es el hecho de que estos catequistas lo admiten: ". Encontramos estas cuatro 谩reas en nuestras familias y para ser honesto, dentro de nosotros mismos"

La siguiente pregunta: "驴En su opini贸n, 驴cu谩l de estas cuatro situaciones est谩 m谩s disponible para la evangelizaci贸n, los m谩s abiertos a la sorpresa de la buena noticia del Evangelio", la respuesta es la siguiente: "La cuarta posici贸n. Los que no son felizmente religiosos est谩n m谩s dispuestos a ser sorprendidos por la novedad del Evangelio y su gracia."

Tal vez tenemos en esta clave de respuestas para ver por qu茅 la situaci贸n actual es una verg眉enza, sino que es una oportunidad para una nueva temporada de la fe. Por supuesto, una oportunidad que requiere algunas conversiones de mentalidad y de la pastoral.


3. LOS TRES CAMBIOS PRINCIPALES DE LA PERSPECTIVA EN ESTA D脡CADA

Dentro de este horizonte general, trato de indicar desde mi punto de vista, la conversi贸n que debe asumir la catequesis y la pastoral.

a) La perspectiva misionera de la pastoral en la l铆nea del primer anuncio: se puede decir que esta es la mas grande convicci贸n madurada en la Iglesia de estos 煤ltimos a帽os. Una reciente carta de los obispos italianos lo resume as铆: "Muchos creen que la fe no es necesaria para vivir bien鈥. Por lo tanto, antes de ense帽ar la fe, tenemos que despertarla. Con el primer anuncio debemos lograr arder los corazones de las personas, confiando en el poder del Evangelio, que llama a cada hombre a la conversi贸n y nos acompa帽a en todas las etapas de la vida.Hace 50 a帽os la fe se trasmit铆a en familia, no te贸ricamente, pero dentro de la vida cotidiana,. Se transmit铆a por 贸smosis, con las vivencias cotidianas. Los ni帽os lo respiraban en todas los acontecimientos de la vida, de c贸mo se reaccionaba ante las cosas tristes y bellas de la vida ( las fiestas, el luto, las dificultades econ贸micas鈥), en la cual tambi茅n se rezaba en familia. Cuando empezaba la escuela primaria la maestra continuaba con esta educaci贸n religiosa, porque la escuela era un lugar de educaci贸n moral y religiosa. Sin una dificultad de con lo acontec铆a en la familia. Luego estaba el pa铆s que era un tercer 煤tero protector. Cada uno en su pa铆s se sent铆a responsable no s贸lo de sus hijos sino tambi茅n lo de los otros. El pa铆s era una familia alargada, el tercer lugar educativo en sinton铆a con los primeros dos. Este sistema social constituya el tejido generativo para la educaci贸n human, moral y religiosa de los chicos. Alguien lo ha definido como 鈥渆l catecumenado sociol贸gico鈥. La parroquia no era el lugar donde se generaba la fe, sino de nutrirla, curarla, y que sea coherente. En este momento ninguno de estos tres lugares (excepcionalmente algunas familias), pueden generar la fe. Y esto es ahora la tarea de la comunidad Cristiana, su tarea misionera.

b) La presentaci贸n de la catequesis de acuerdo con el modelo de la iniciaci贸n cristiana dentro de la perspectiva catecumenal: esta segunda conversi贸n pastoral es la consecuencia de la primera. Si hay varios lugares de la iniciaci贸n en la vida de fe, le corresponde a las comunidades ponerlas en pr谩ctica. Hoy todos compartimos la necesidad de un proceso de iniciaci贸n cristiana que toma inspiraci贸n catecumenal completo. El catecumenado se caracteriza, ante todo, como un camino cuyo sujeto pastoral es la comunidad cristiana, que ejercita en este modo la maternidad espiritual. Es un proceso formativo y una verdadera escuela de la fe. Tiene un car谩cter gradual, con etapas definidas. Est谩 marcada por momentos de la catequesis y de los ritos lit煤rgicos y celebraciones; es un camino de discipulado, asistido y acompa帽ado; y todo impregnado del misterio de la Pascua de Cristo, llegando su culminaci贸n a la celebraci贸n d los sacramentos. Con una expresi贸n sint茅tica podemos decir que es "el proceso general por el cual se convierte en un cristiano.鈥

Se trata de un camino extendido en el tiempo y marcado con la escucha de la Palabra, la celebraci贸n y el testimonio de los disc铆pulos del Se帽or a trav茅s de la cual el creyente tiene un aprendizaje integral de la vida cristiana y se compromete a una opci贸n de fe y de vivir como un hijo de Dios, y se asemeja a El, con el Bautismo, la Confirmaci贸n y la Eucarist铆a, el misterio pascual de Cristo en la Iglesia. "

b) La centralidad del anuncio es la articulaci贸n central de la existencia: La tercera conversi贸n de la catequesis, en l铆nea con los dos primeros, es mostrar que el Evangelio es una promesa de buena vida para las experiencias de vida de las personas. Por supuesto, la tarea de la Iglesia es evangelizar, pero el Evangelio no va a dejar su marca si no transforma la calidad de vida de las personas, las uniones civiles y las culturas. en la propuesta de fe se trata de pasar de la l贸gica y organizaci贸n del contenido a la l贸gica y organizaci贸n de la existencia humana en todas aquellas situaciones fundamentales, es decir en todas aquellas situaciones en la que pueda plantear una cuesti贸n de fe. bautizados que han comenzado su b煤squeda de sentido en otras religiones o las experiencias religiosas, el estr茅s de los sucesos aleatorios, tales como leer un libro, una celebraci贸n lit煤rgica, una conversaci贸n; experiencias de voluntariado y la solidaridad, la b煤squeda de empleo, el inicio de la vida afectiva, la perspectiva de construir una familia; La experiencia de la soledad, el sufrimiento y la muerte, la cuesti贸n de los sacramentos para sus hijos, la decisi贸n de celebrar el matrimonio en la iglesia, una serie de pasajes problem谩ticos, tales como una enfermedad o problemas personales de la familia a nivel profesional, una crisis matrimonial, un traslado repentino que cambia radicalmente la vida y las relaciones, la muerte de un ser querido. Por lo tanto, expresa los obispos italianos: "Poner a la gente en el centro es una clave valiosa en un sentido misionero para renovar la pastoral y superar el riesgo de el abandono, que pueden afectar a nuestras comunidades". Estos son, en mi opini贸n, los tres cambios de perspectiva(misionero, la iniciaci贸n y seculares) que han modificado sustancialmente nuestro dise帽o y l铆neas que constituyen el horizonte en el que se colocan la reflexi贸n y la pr谩ctica de la catequesis y la pastoral de nuestras parroquias y nuestras di贸cesis.

4. LA CONVERSI脫N PASTORAL EN EL HORIZONTE DEL 鈥淧RIMER鈥 O DEL 鈥淪EGUNDO鈥 ANUNCIO

"Nuestra situaci贸n pastoral actual se asemeja a veces el trabajo de un campesino enamorado de su tierra, el la trabaja, fertiliza, la riega, a menudo con gran gasto de energ铆a... pero nadie se ha preocupado de sembrar en el campo y los esfuerzos son est茅riles! Si la catequesis es el cultivo, el primer anuncio corresponde a la siembra, y esto es lo que carece en gran parte nuestro ministerio pastoral. " este ejemplo muy simple habla muy bien del sentido del primer anuncio que podemos resumir de esta forma: el pasaje, el paso de la fe a la propuesta de la fe presupone, una catequesis que se limite a nutrir una fe ya firme, un anuncio que tratar de encontrarse con Jes煤s como buena noticia y para convertir el orden de prioridades en sus vidas.

a) Primer y segundo anuncio

La idea del primer anuncio, sin embargo, sigue siendo confusa desde el punto de vista de la teor铆a y la pr谩ctica pastoral. Se refiere a las diversas propuestas, con objeto de desarrollar en la fe (initium fidei de los no bautizados), para ayudar a las personas creyentes para redescubrir con renovado asombro el coraz贸n profundo del Evangelio, para proponer y acompa帽ar a un nuevo comienzo para las personas que se han alejado de la iglesia. Creo que en comparaci贸n con esta variedad de destinatarios, y luego teniendo como objetivo el primer anuncio debe tener sentido introducir la noci贸n del "segundo anuncio," y trabajar pastoralmente sobre este. Creo que esa frase se ajusta a la situaci贸n, lo que indica una mayor y m谩s urgente en Italia, de las personas que han sido iniciados en la fe, sino que se han retirado por varias razones: el olvido, descuido, de la hostilidad a la separaci贸n fisiol贸gica para experiencias negativas con la iglesia y sus representantes, bajo la influencia de otras culturas o religiones... De "segundo anuncio," para que podamos entender es para la gente que a tomado distancia de ella. Para entender el primer anuncio como "el segundo anuncio" pone de manifiesto muchas ambig眉edades y ayuda a conocer bien a la gente, sabiendo que ellos ya han tenido alguna experiencia de fe, por lo tanto hay que tenerlos en consideraci贸n.

b) La clave para el cambio

En vista del "primer segundo anuncio" hacemos hincapi茅 en la intuici贸n pastoral que sugirieron los obispos italianos, lo que indica la clave para un cambio real: El primer anuncio debe acompa帽ar todas las acciones pastorales" (El rostro de la misi贸n parroquial, n潞 6).
Esta perspectiva sugiere que no se debe destruir las iniciativas tradicionales, incluso los m谩s tradicionales, sino de inculcar en ellos una perspectiva misionera. Esto abre todo un replanteamiento del actual ministerio de la parroquia, no debe ser destruido por la fuerza, sino m谩s bien debe ser orientado hacia la misi贸n. Incluso la religiosidad popular, tan floreciente en muchos pa铆ses de antigua cristiandad, por lo tanto, puede convertirse en una oportunidad para el primer anuncio.

c) El camino inverso al primer anuncio

El contenido del primer anuncio y del Kerigma, como anuncio de la Pasi贸n, muerte y Resurrecci贸n del Se帽or, a la luz de su propia historia y de la Historia de Salvaci贸n y del futuro que Dios nos promete. Es b谩sicamente el contenido del s铆mbolo. Este contenido toma mucha importancia en el primer anuncio. Porque el acto de fe, que busca el primer anuncio, no se puede separar de su contenido. Cu谩l es el rostro del Dios? a quien me encomiendo? En quien pongo mi esperanza? El acto de fe obliga a conocer a quien se conf铆a. Sin embargo debemos ser conscientes de esta nueva inversi贸n de la perspectiva del primer anuncio requiere en relaci贸n con la perspectiva tradicional de la catequesis.
La catequesis es para aquellos que son creyentes y sigue el orden de exposici贸n: Yo creo en Dios, Padre del Se帽or Jes煤s, que nos da su Esp铆ritu, su vida, hasta el final. Am茅n. El primer anuncio lo dice todo, el contenido de la fe, para revertir el camino.

El obispo Bonomelli de la di贸cesis italiana de Cremona, en 1912, en respuesta a una consulta sobre la aprobaci贸n del Catecismo de San P铆o X a todas las di贸cesis italianas, escribe: "Estoy convencido de que la catequesis deber铆a ser cambiada radicalmente. Los catecismos tradicionales siguen un m茅todo que debe ser desechado. Los productos que se ocupan de la verdad est谩n provistos de un sistema dado en sus mentes, exponi茅ndolos con el mismo sistema en teor铆a y en f贸rmulas, olvidando f谩cilmente el camino que hab铆an hecho para aprender la primera vez...鈥

驴Cu谩l es el camino inverso?, es el camino del Testimonio. Todo empieza con el Amen. La persona est谩 expuesta, (es el testimonio) en su fuerza con su relaci贸n con un Dios que le dio su Esp铆ritu y su vida. Todo parte del sentir de una persona o de una comunidad que pronuncian el Amen de sus vidas. Una persona que vive del Espirita de una Comunidad que cree en este Esp铆ritu. Este Esp铆ritu es el Esp铆ritu del Se帽or, muerto y Resucitado por nosotros, que se permite tener una relaci贸n con Dios, llam谩ndolo Padre. La persona puede decir ahora 鈥測o creo鈥, ese Credo que se convierte en un espejo del 鈥淎men鈥, de donde todo a comenzado. Es de esta forma el camino del 鈥渃atecumenado鈥.

Teniendo presente este "camino inverso" le permite distanciarse de la forma tradicional volviendo a tomar el camino del anuncio, como si fuera la primera vez.

5. EL ANUNCIO EN EL SIGNO DE LA SORPRESA Y LA GRACIA

Entrar en una perspectiva del primer y segundo anuncio provoca una restauracion de la fe y le da su caracter de libertad y gratuidad, exige que la propuesta de la fe est茅 hecha en la l铆nea del testimonio y de la gratuidad, llegando por medio de la Gracia.
Plantea la cuesti贸n de la fe y el orden de su propuesta no es la investigaci贸n, o de responder mas o menos a las preguntas, sino de la sorpresa, como la par谩bola del tesoro y la perla lo ponen en evidencia. Se invoca a un cristianismo de la Gracia.
Los cristianos profesan que Jesucristo es nuestra salvaci贸n y que fuera de El no hay salvaci贸n. Al mismo tiempo, sabemos que su gracia act煤a en cada persona y cada cultura, incluso fuera de la forma can贸nica de la Iglesia. La adhesi贸n a la fe cristiana expl铆cita es, pues, como dice Andr茅 Fossion, una "segunda gracia", un suplemento de la gracia que empuja a cada creyente a dar testimonio de su fe, ya que alcanza toda la gracia y por lo que "nuestro gozo sea completo禄 (1Gv 1,4). Este horizonte pone a la evangelizaci贸n en un espacio de absoluta gratuidad y libertad, y es este horizonte la condici贸n cultural de la plausibilidad de la fe cristiana en Italia y en Europa tras siglos de pertenencia. Parad贸jicamente, la no" necesaria cultura de la fe" es una fant谩stica oportunidad para devolver su valor a la fe cristiana y su esplendor y la comunidad cristiana en su vocaci贸n misionera. A partir de estas consideraciones, podemos formular tres reglas de oro del primero o segundo anuncio.

1. El segundo anuncio se basa principalmente en la consistencia de la investigaci贸n y las preguntas que la gente puede pedir o no,pero la calidad de la propuesta en t茅rminos de la donaci贸n y la sorpresa. La comunidad cristiana se centrar谩 m谩s en lo que tiene la gracia de ofrecer a las condiciones que la gente debe tener. Ella sabe que el Evangelio tiene la capacidad de mostrarse en su valor.
2. La segundo anuncio no apela a las exigencias morales de la fe y el compromiso que se requiere radical. Esto es, de hecho, su punto de llegada, y nunca en el orden del deber, sino a la exigencia intr铆nseca del don. El segundo anuncio se ha comprometido a reavivar el asombro, la admiraci贸n, la gratitud por el amor de Dios Esto es esencial, especialmente despu茅s de siglos de cristianismo, de la costumbre y la formaci贸n a menudo moralista y triste.
3. El segundo anuncio sabe demostrar que el don de Dios llega a la gente en sus vidas, sus historias, llega a su necesidad para la vida y en este sentido "a sus preguntas." El segundo anuncio muestra la cara del Evangelio generoso para una buena vida en todas sus vicisitudes.


6. LA GRACIA DE RECOMENZAR

Para concluir, quisiera destacar la cuesti贸n crucial del problema de la evangelizaci贸n.
Los Lineamentos del S铆nodo de los Obispos sobre la nueva evangelizaci贸n, expresa lo siguiente: "La pregunta acerca de la transmisi贸n de la fe no se puede desviar la b煤squeda de respuestas en el sentido de las estrategias de comunicaci贸n efectiva ni para enfocar anal铆ticamente los destinatarios, por ejemplo, los j贸venes, sino que debe ser articulada como una cuesti贸n sobre la entidad espiritual a cargo de esta operaci贸n. v Debe convertirse en una cuesti贸n de la Iglesia sobre si misma. Esto le permite definir el problema de una manera no extr铆nseca, pero correcta, ya que pone en tela de juicio toda la Iglesia en su forma de ser y de vivir. Y tal vez lo que incluso puede comprender el hecho de que el problema hoy de la infecundidad de la evangelizaci贸n , la catequesis de los tiempos modernos, es un problema eclesiol贸gico, que se refiere a la capacidad o incapacidad de la Iglesia constituyen como una verdadera comunidad, como una verdadera hermandad, como cuerpo y no como un autom贸vil o empresa. "

En este pasaje voy a confesar sin ambig眉edades dos ilusiones:
- El problema de la falta de fecundidad de la evangelizaci贸n no es un problema de la catequesis, sino de la Iglesia. Es un problema eclesiol贸gico. La expresi贸n es fuerte y motivado: una Iglesia que no se expresa como una verdadera comunidad, como fraternidad y la forma en que el cuerpo rechaza la vida del mensaje que proclama. Y en este caso, una iglesia que ya no es un "signo e instrumento de la 铆ntima uni贸n con Dios y la unidad del g茅nero humano鈥 (Lumen gentium, 1), pero un coche o una empresa.

- El reto de la nueva evangelizaci贸n es honrado con la b煤squeda de estrategias de comunicaci贸n efectivas, es esencialmente una "operaci贸n espiritual". Se ve socavada por "el ser y el vivir" de la Iglesia, porque ella anuncia con toda la vida y no s贸lo con sus palabras. Despu茅s de haber expuesto esta franqueza con la ambig眉edad de un mal entendido nos ayuda a salir de la imaginaci贸n de que tenemos el Evangelio, y sabemos lo que es, otros no lo tienen y est谩n llamados a escuchar. Si no lo escuchan, o son de mala fe o nuestra falta de estrategias comunicacional fallan de alguna forma. La verdad que la evangelizaci贸n es una 鈥渙peraci贸n espiritual鈥, si la palabra de la Iglesia no se aprueba es que tampoco le dice nada a ella. Se an convertido en algo vacio. No ser谩 que aumentando el volumen de la voz que se podr谩 escuchar. Solo volvi茅ndose Ella misma disc铆pula del Se帽or. Entonces el Evangelio volver谩 a hablar y encontrara la palabra para hablarles a los dem谩s. La Iglesia del segundo anuncio es la Iglesia de la "segunda escucha." La llamada del Esp铆ritu es la de aceptar una invitaci贸n a la comunidad para hacer de este tiempo una ocasi贸n de gracia no s贸lo para s铆 y para los dem谩s. "He aqu铆, yo voy a seducirla, la llevar茅 al desierto y hablar茅 a su coraz贸n" (Oseas2,16). Una invitaci贸n a los cristianos a acoger la llamada a escuchar el Evangelio, como si por primera vez, para volver a descubrir el tesoro que tienen, para recordar la maravilla y el amor, tal vez manchada por el desgaste del tiempo. El segundo anuncio parte de una renovada escucha del Evangelio por la Iglesia. En esta tarea, sin embargo, hay un aspecto parad贸jico y reconfortante. No existe un antes y un despu茅s: primero, la Iglesia vuelve a escuchar el Evangelio despu茅s lo anuncia. Esto conducir铆a inexorablemente a un c铆rculo vicioso de nuestra pastoral: en efecto, nunca estar谩 preparado y ajustado.

Este tiempo, sin embargo, es la gracia de la recomenzar un camino "juntos", junto con la gente, junto con esta cultura. Mientras la Iglesia anuncia el Evangelio, ella lo anuncia, mientras lo anuncia a las mujeres y a los hombres de hoy, ella lo escucha.
Esto nos ayudar谩 a aquellos con los que vamos a tomar el riesgo de la lectura del Evangelio. Ellos ser谩n los siguientes: las mujeres y los hombres de hoy, los ni帽os, ni帽os, adolescentes, adultos y ancianos, a los bautizados como los no bautizados, como los no italianos, al igual que los vecinos distantes, y los que est谩n con los valores morales de la Iglesia y los que no lo son. Ellos nos ayudan a ver el Evangelio con ojos nuevos, para hacerlos resonar en nosotros con una nueva melod铆a, buena para hablar de un nuevo sabor a nuestras vidas. S贸lo que me encantan y nos encanta el Evangelio de la gracia que somos administradores y no propietarios.
Y "como San Agust铆n nos recuerda bruscamente. En respuesta al catequista Deogratias, que se queja de una sensaci贸n de inutilidad y la molestia de tener que repetir las mismas cosas, por lo que responde: 鈥淪i nos molestamos de repetir las cosas constantemente a los ni帽os , vemos una forma de amor, paterno y materno y fraterno, a nuestros oyentes y de esta uni贸n de los corazones con el tiempo se parece nuevo para nosotros. Cuando se ama, y entre el hablante y el oyente es una profunda comuni贸n, vive casi en el otro, y el oyente se identifica con el altavoz y el habla para el oyente. Es cierto que cuando nos muestran a alguien el panorama de una ciudad o un paisaje, que es com煤n a nosotros y nos afecta m谩s, es como si estuvieras viendo por primera vez tambi茅n? Y tanto m谩s cuanto que somos amigos, porque la amistad que nos hace sentir lo que sienten desde el interior de nuestros amigos.鈥

La esperanza de la Iglesia es que el segundo anuncio es que Jes煤s sigue haciendo en nosotros, no estamos solos, sino junto con hermanos y hermanas que vienen a la Iglesia y con su asombro, incluso despiertan el nuestro. Ellos hacen que nos preguntemos sobre el retorno a la "paisaje" que se hab铆a convertido en habitual para nosotros.

Y no hay raz贸n para creer que Dios no quiere m谩s de nosotros que esto: que nosotros nos dejamos sorprender por su amor y despu茅s de un tiempo de costumbre, la rutina pastoral, el reconocimiento social, volvemos a ser sencilla y humilde, una Iglesia de la gracia y la sorpresa.

 





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